Escrito por Giuseppe Marconi
"El mexicano juega con la muerte, la acaricia. No quiere decir que no le tenga miedo, pero le gusta jugar con ella."
Con esta profunda reflexión Víctor Manuel Treviño Escudero, Cónsul General de México en Montreal, se abre la puerta a una realidad ineludible. ¿Qué sucede cuando la muerte nos alcanza lejos del hogar? Para millones de migrantes, cruzar fronteras no solo representa la búsqueda desesperada de una vida mejor, sino el riesgo latente de desaparecer en el más oscuro anonimato. La lejanía duele profundamente. Las fronteras restrictivas, los conflictos armados globales y la violencia extrema han dejado a innumerables familias sin un lugar digno donde llorar a los suyos. En el complejo tablero de la diplomacia moderna, el arte y la memoria se convierten en un refugio vital para sanar el terrible dolor del desarraigo.
Este año, el Consulado General de México en Montreal, rinde un homenaje sin precedentes. Bajo el evocador nombre de "Altares Peregrinos", la reconocida artista Betsabeé Romero presenta una instalación monumental en el Espacio México Montréal. La exhibición permanecerá abierta al público hasta el próximo 13 de noviembre.
Una Ofrenda que Desafía Fronteras
La imponente obra de Romero, quien lleva 29 años ininterrumpidos creando instalaciones contemporáneas del Día de Muertos, trasciende el mero folclor para visibilizar heridas globales. "Altares Peregrinos" es un proyecto inmersivo que conecta tres sedes de forma simultánea: Montreal en Canadá, San Diego en Estados Unidos y Tijuana en México. Este esfuerzo diplomático atraviesa fronteras, hermanándonos en un duelo colectivo transnacional.
Esta ofrenda está dedicada expresamente a los migrantes desaparecidos, a quienes dejaron su amada tierra y jamás llegaron a su destino, y a las víctimas de los conflictos armados y el cambio climático. Es un sincero acto de acompañamiento para quienes viven el exilio.
Diplomacia Cultural y Memoria Viva
El verdadero éxito de este proyecto radica en la empatía. Como bien expresó el Cónsul durante la inauguración: "Nuestros recuerdos también viajan y encuentran un lugar en las comunidades que nos reciben. Nuestra tradición mexicana se abre así a la memoria de esta ciudad de la que también formamos parte.
Estas sabias palabras encapsulan la misión de la diplomacia cultural: fortalecer vínculos reales. Las instituciones educativas locales se han sumado rápidamente al dialogo, coordinando visitas con universitarios para entender el transfondo de esta solemne tradición.
Porque migrar no significa olvidar. Y recordar también puede ser una manera de mantener vivo el vínculo con quienes dejamos atrás.
A veces, una fotografía, una tradición y un altar son suficientes para recordarnos que ninguna frontera puede borrar nuestras historias.

