¿Problemas con la policía? Esto debe saber todo inmigrante
Llegar a Canadá significa construir una nueva vida. Pero para muchos inmigrantes, enfrentarse por primera vez al sistema de justicia puede ser intimidante: otro idioma, reglas desconocidas y el miedo a que una equivocación termine afectando todo lo que han construido.
En entrevista con la abogada penalista Vanessa García, radicada en Ottawa, hablamos sobre los errores que más pueden perjudicar a inmigrantes cuando tienen contacto con la policía o enfrentan una investigación penal.
El primer error: hablar de más.
Cuando una persona está nerviosa, su primera reacción puede ser explicar lo ocurrido. Sin embargo, Vanessa destaca la importancia de conocer los derechos antes de responder preguntas.
En Canadá, una persona detenida tiene derecho a ser informada de las razones de su detención y a consultar a un abogado sin demora. La protección también contempla que la persona pueda comprender esos derechos cuando existen barreras de idioma.
“Pedir un abogado no significa que seas culpable; significa que estás ejerciendo un derecho.” — Vanessa García.
Un problema penal puede convertirse en un problema migratorio.
Aquí aparece uno de los mayores temores de los recién llegados: ¿puedo perder mi estatus migratorio por un problema penal?
La respuesta no es automática, pero sí merece atención. IRCC señala que determinadas condenas pueden generar inadmisibilidad criminal. En particular, una condena por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas puede tener consecuencias migratorias importantes.
Por eso, García recomienda que cualquier abogado que lleve un caso penal conozca desde el inicio si su cliente es residente permanente, estudiante, trabajador temporal u otro tipo de residente.
Buscar respuestas en internet puede ayudar a entender conceptos, pero no sustituye el análisis de un caso concreto. Dos personas pueden enfrentar cargos similares y tener consecuencias completamente diferentes.
También existe otro riesgo: seguir consejos de amigos que, aunque tengan buenas intenciones, no conocen necesariamente las reglas aplicables a tu situación.
La prevención comienza antes de hablar.
Conocer tus derechos, pedir asesoría legal cuando sea necesario y explicar honestamente tu situación migratoria a tu abogado puede evitar decisiones que compliquen tu futuro.
Para un inmigrante, entender el sistema de justicia canadiense no es solo una cuestión legal: puede ser una forma de proteger la vida que tanto esfuerzo costó construir.

